
Yo cree este blog, con un motivo, y según pasan los días voy cambiando ese motivo, por otros muchos, no es que haya cambiado de forma de pensar, continuo opinando que la resistencia, como vosotros os llamáis, exageráis algunas cosas, lo que no significa que sean mentira, porque en algunos de los relatos, yo me sentí identificada.
Yo tengo grandes, y buenos recuerdos de mis hermanos y también tenía muy buenos amigos, aunque me quedan pocos, pero aun puedo decir que tengo amigos, los más leales.
Si despastillada visitara mi blog le preguntaría, ¿Cómo puede vivir con su marido anciano sin que él, intente convencerla de que pierde su tiempo, y que debe volver? ¿Cómo hace para reunirse con hermanos y que ninguno intente convencerla de que la gran tribulación esta cerca, y va a ser destruida?
Y es que las religiones fueron inventadas con el único propósito de subyugar al hombre por medio del miedo.
Miedo a la muerte, miedo al infierno, a no ir al cielo, miedo a ser destruidos, la cosa es que el ser humano tenemos tanta necesidad de afianzarnos a una esperanza, que eso es lo que nos mantiene atados, tantas veces me preguntaba a mi siendo testigo en que había cambiado mi vida el serlo, y la verdad es que solo en que tenía más trabajo, porque antes era católica y el miedo a morir, y no ir al cielo, pero después siempre estábamos con la destrucción en los labios, y hay que ver, que felicidad pensar que puede que nunca muramos, que fantasía, para el fin es igual, porque no importa de qué religión seamos, resulta que un Dios de amor, al cual se supone que deseamos servir, nos tiene atemorizados por una causa o por otra, no puedo entenderlo, y digo yo, si quiere que no vayamos al cielo pues que no nos deje ir, pero que no lo repita tantas veces, y si lo que quiere es que seamos destruidos, pues iden de iden, pero que no se tire todo el día diciendo que seremos destruidos y que allí será el llanto y crujir de nuestros dientes, porque cachis…, al final una predica y hace lo que haga falta con tal de no verse en esas circunstancias, eso del crujir de dientes acojona, ehhh.
Pero claro, cuando yo me preguntaba eso, siempre mi respuesta era que “ahora tengo la verdad” que ironía, ¿verdad?
Siempre digo lo de la ironía, pero es que es ciertamente penoso, dirigí a muchas personas a la organización, y cuando me encuentro con alguna de ellas, y hablo un ratito lamento no poder decirles que ya no comparto con ellas lo que les enseñe, ¿cobardía? Yo creo que no, es solo que un día me propuse que nadie saldría de los TJ, por nada que dijera, y de momento lo estoy cumpliendo.