
VAYA POR DELANTE QUE ESTA ES DESPEDIDA A MI MADRE, AUNQUE EN LA ENTRADA YA LE DIGO ADIOS, ELLA MURIO DESPUES DE UNA MUY LARGA AGONIA EL DIA 31 DE OCTUBRE A LAS 22,20 MINUTOS.
ELLA FUE VENCIDA POR LA MUERTE, DESPUES DE UNA BATALLA SIN COMPASION, CEDIO Y HOY DESCANSA EN PAZ, EN EL RECUERDO DE NUESTRO PADRE.
Cada vez que intento decir algo de ti, me invade la misma tristeza inusitada que no me deja decir nada, haciéndome sentir vacía de recuerdos, y no es que no los tenga, mi vida está llena de recuerdos tuyos, tú has dejado el más grande legado a todos los que te queremos, el primero nos diste la vida a mis hermanos y a mí, y con grandes sacrificios nos fuiste criando en el respeto, el amor, y la convivencia, somos cuatro y cada uno de ellos tendremos distintos puntos de vista con lo que respecta a ti, pero no queda otra que reconocer que eras la misma persona para los cuatro, es solo que quizás cada cual quiere guardar sus propios recuerdos; otro, nos dejaste un sinfín de refranes y dichos populares de esta nuestra España, que darían para llenar un libro.
Todo esto son los recuerdos que nos quedan para la posteridad.
Pero ¿cuál es el hoy de ti? El hoy es tristeza, dolor, angustia por tu marcha, por las cosas no dichas, o no hechas, ya sé que tu no tendrías nada que reprochar, pero…
Y ¿nosotros? Y ¿yo?
Escuchado un discurso dado por un testigo de Jehová el día que murió Mari Carmen, se dieron palabras consoladoras para quienes la queríamos, y se hablo de la resurrección como una esperanza para el futuro, y no para el presente, se recalco que por el hecho de no tener consuelo con la esperanza no significaba que no se creyera en ella, es que en ese momento el único consuelo habría sido tenerla entre nosotros y eso no era posible, y porque quiero recordar esto ahora, pues porque estas palabras las eche de menos contigo, necesite que alguien me dijera, que el dolor no era símbolo de falta de fe, más bien era la necesidad de tu persona, alguien debió hablar de ti, de cómo eras y de tus vivencias; y mira quien lo dice, alguien que ¿no cree en la resurrección? O alguien que rogo por tu muerte tantas veces. Te has marchado con el dolor de verme volver a las reuniones como tantas veces me dijiste.
Perdóname mama, por las cosas que hice mal, o por las que no pude hacer tan bien, me quedo tranquila porque cada paso que di mientras vivías siempre fue pensando en ti, en tu bienestar, pero eso lo sabes y lo has sabido toda la vida, porque somos tus hijos y nos conocías bien.
Me quede sin un lugar donde visitarte o llevarte flores, pero bueno eso es lo de menos, porque a papa podía visitarlo y nunca lo hice, y mira que lo llore y continuare llorándolo, con cada memoria suya con cada gesto, y será igual contigo.
Llorare tu ausencia con cada evocación de ti.
Quede dicho que esta es mi despedida y otro pequeño homenaje a mi madre, una mujer excepcional, siempre admirada por mí, que fue un ejemplo a seguir por mi persona, que quedara en mi recuerdo para siempre como una mujer valiente en un mundo de cobardes o de hombres, una mujer como tantas otras de nuestra España negra.
Es como una repetición de lo dicho en el anterior escrito, con la diferencia que ahora ya todo a terminado para ella.
Te he querido mama, y te quiero y solo espero que te marcharas sabiéndolo.
Ese terrible dolor, esa profunda angustia, ese escalofriante vacío, esa desquiciante frustración, esa amarga tristeza...
ResponderEliminar¡Vívelas! Ella lo merecía.
Poco a poco, los múltiples detalles maravillosos de su personalidad, lo cubrirá, lo dominará y dibujarás sonrisas.
Sólo tienen ese privilegio los que en verdad nos han amado y amamos.
Estimada señora
ResponderEliminarUna persona me ha hablado de usted y me rogo que pasase por su blog.
Le presento mi sentimiento de dolor. Esto no son mas que palabras. Solo el que vive realmente la muerte de un padre o madre, sabe bien lo que es dolor.
Jehova es Padre. Nunca olvidemos eso. Y Él vivio el dolor de ver muerto a su Hijo. Realmente entiende lo que sentimos.
Jehova sabe que el corazon se debate entre oleajes distintos, sentimientos de alivio porque ya no sufre el fallecido, sentimientos de angustia por la certeza de su desaparicion, sentimientos de esperanza porque habra resurreccion, sentimientos de tristeza al no comprender el por que le paso a ella y no a otros.
Jehova le comprende y le tiende la mano para darle consuelo. Tiene usted la Biblia, donde hay paginas consoladoras como balsamo. Tiene usted la oracion, en la que puede usted vaciarse hasta el agotamiento. Tiene usted la congregacion cristiana, donde unos mas y otros menos, le daran al menos miradas de simpatia.
El tiempo ira pasando y el dolor dara paso a los buenos recuerdos. Un dia conseguira usted sonreir cuando piensa en ella. Y las cosas volveran a estar donde debian estar.
Señora, pronto podria usted volverla a ver. Ahora, preocupese de usted.
Le dejo una sonrisa afectuosa, aun sin saber quien es usted.